La carrera del pavo

En Arroyo de la Miel, el pueblo donde viví un tiempo, había una carrera que se hacía todos los años. Era como una maratón pero más pequeña y cutre. Se llamaba “La carrera del Pavo”. La gente se ponía en las aceras animando a los corredores y se formaba un buen caos. Cortaban la calle y lo típico, pasaba la gente corriendo y les gritaban, burlándose un poco porque en realidad no les importaba una mierda los corredores. Seguir leyendo

Kiki el delator

Yo de chico estaba obsesionado con las películas de terror, Freddy Krueger y con ir a cementerios a leer las lápidas y cosas así. Una vez hasta me lleve un ataúd a mi casa. Era un ataúd que me encontré detrás de un cementerio sin la parte de abajo porque se había podrido con el cuerpo del muerto. Lo puse en la esquina de mi cuarto y no veas si se notaba la presencia de un fantasma todas las noches. Al final lo tiré porque era imposible dormir. Seguir leyendo